6 de octubre de 2021
Con ánimo de comprender, concedamos algún sentido y base por igual a las dos afirmaciones:
a) El socialismo es compatible con la democracia.
b) El socialismo es incompatible con la democracia.
En ánimo de comprender, comparto 5 consideraciones.
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1. DEBATE SOBRE DERECHOS FUNDAMENTALES
En una primera consideración, diría que si una mayoría determinara una transición política hacia un socialismo, como pudo suceder en el Chile de 1970, esa transición es democrática. El socialismo no es nunca por definición antidemocrático.
Comprendo, sin embargo, que una transición socialista, aunque democrática, pasará quizá irremediablemente por “autoritaria” para un sector menos o más amplio.
De hecho, con base en cualquier conflicto de intereses, un estado democrático puede parecer o resultar autoritario: una reforma laboral o del régimen de pensiones puede resultar autoritaria, una reforma tributaria, la contratación de deuda pública, etc. también. Con el visto bueno de alguna mayoría en cámaras de representantes, muchas acciones pueden lucir como abusos “autoritarios” para algunos sectores sociales.
Pero podemos pensar también que el “autoritarismo” democrático no es sólo “relativo”; y podemos pensar que es factible que, por vía democrática, una mayoría “objetivamente abuse” de una minoría o de individuos aislados. Suponiendo que ese posible abuso no es correcto, consideramos que algún límite debe tener la voluntad mayoritaria. ¿Cuáles son esos límites? Históricamente, se han ideado, empujado y establecido algunos derechos que asumimos no violentables por una voluntad mayoritaria o su representación (el Estado democrático).
El primer conflicto conceptual fuerte de una transición socialista, supongo, será ese debate de los límites jurídicos. Un socialismo no extingue el derecho de propiedad privada; pero, sin duda, lo acota en algunos modos y diverso grado. Por otra parte, las regulaciones económicas afectan las posibilidades que algunos comprenden como posibilidades propias, y estos no podrán percibir la regulación sino como límites a su libertad.
El derecho a la propiedad privada (! ilimitada ¡) se ha arraigado en la conciencia colectiva como una de estos derechos no “violentables”.Y, aunque también está colocado (con menor fuerza) en la conciencia colectiva un principio que prevé una prioridad del interés público o mayoritario sobre el individual; es previsible que los afectados en su propiedad o su poder-libertad se declararán siempre vulnerados en sus derechos fundamentales.
Un socialismo puede ser democrático, pero los afectados (en su situación y expectativa) lo declararán siempre autoritario, violador de garantías individuales. Y, por ello, siempre le llamarán dictadura.
Este es una primer consideración.
2 LA INDUCCIÓN Y EL CONTEXTO
Como segunda consideración, se me ocurre hablar del popular argumento “inductivo”, por el que consideramos antidemocrático al socialismo porque la mayoría de las transiciones socialistas se nos presentan derivando en sistemas más o menos despóticos o totalitarios.
Los razonamientos inductivos, aunque muy útiles e inevitables (como prejuicios), aunque finjan ser “razón” no la “dan” (no aclaran ni dan base solida). Si todos los socialismo fuesen ‘de hecho’ no-democráticos, eso no explica y sostiene que el socialismo sea necesariamente (sustancialmente) antidemocrático.
Por tradición antigua, llamamos “sustancial” a aquello que es necesario para que una cosa sea considerada tal cosa: una silla puede tener forro o no tener forro, y no por ello deja de ser silla, pero necesita tener respaldo, porque si no tiene respaldo no es silla, sino “banco”. En cambio, a lo que no es necesario, pero que es una característica en la cosa, le llamamos “accidental”, como el forro es a la silla. ¿Es la no-democracia al Socialismo como es el forro a la silla, un accidente?
Desde esta consideración… ¿En qué parte de las nociones más generales del Socialismo se implica o se hace expresa la necesidad de acabar con la democracia? Habría que ubicar esos puntos.
Suponiendo que no los encontráramos, aun podemos preguntar, por una parte, (I) cuáles son las razones “accidentales” o “contextuales” que hacen de las transiciones socialistas regímenes en tensión con las “libertades” democráticas pero, por otra parte, (II) cuáles son los rasgos “sustanciales” del socialismo que, frente al contexto “accidental”, explican tales tensiones.
Es una propuesta de análisis. Y es cuestionable. Es decir, podemos preguntarnos 1) si los contextos son "tan" no-sustanciales; o 2) si eso que juzgamos “contextual” es verdaderamente “tan” accidental o contingente.
Al final, quiero decir que no debería ser tan fácil decir que el socialismo es antidemocrático; pero también que los sociali-fílicos no debemos descargarnos de pensar las determinaciones “contextuales” que han hecho de las realizaciones del socialismo tensos controles, en conflicto o con libertades democráticas o con lo que se finge y percibe como “libertad”.
3 EL BUROCRATISMO
Cómo tercer consideración… me interesa pensar la objeción sobre el “burocratismo” de los regímenes socialistas.
De manera rápida, diré que al burocratismo se le señalan dos aspectos: 1) la ineficiencia, y 2) el de ser una dinámica despótica.
De 1), diré que se suele contraponer, a la ineficiencia burocrática, la “eficiencia” resultante del afán de lucro de la sociedad de mercado. Y bueno… eso de que es “eficiente” la sociedad de mercado habría que analizarlo. ¿Qué significa esa “eficiencia”? Con esta pregunta, sólo quiero decir que el problema es más amplio, y apresurando la etiqueta o la receta ni siquiera lo estamos pensando.
De 2), diré que… las burocracias son círculos cerrados, de complicidades, de pertenencia y lealtad alineadas por cooptación; sistemas verticales. Y, de nuevo, diré que la verticalidad, la cooptación, el elitismo… no son un producto del socialismo. Nuevamente, el asunto es o más amplio o profundo. Y con la etiqueta o la receta no lo estamos pensando.
4 LA MATRIX
Como cuarta consideración… deseo apuntar un aspecto que influye en el carácter autoritario de las “izquierdas” en general y del socialismo: es la tesis de que la mayoría es “inconsciente” porque el sistema de dominación determina y controla las conciencias; de modo que la transformación la emprenderán (como en Matrix) unos pocos "despiertos".
La transformación de las conciencias, que es liberación, es el método y el fin de la revolución. Cómo método, requiere no sólo la difusión y educación en la nueva inteligencia, sino tomar el control del Sistema para desde ahí propiciarla (¿controlarla?) y dar "sustentabilidad" democrática al sistema.
Una vez transformadas las conciencias, liberadas, y en sintonía con el sistema liberador, este dejará de parecer “controlador”, impostado, antidemocrático.
Relación entre “conciencias” y "sistema de dominación"… hay.
Hay. Pero en todo lo demás hay que tener cautela. ¿Cuáles son los criterios para distinguir el sueño de la vigilia, o la conciencia dominada de la libre? ¿Es válida o inválida la voluntad de un "dormido"? ¿Cuál es la diferencia entre justicia, orden y sistema de dominación? ¿Qué es la libertad? ¡y muchas preguntas que caben!
Personalmente, desde hace un tiempo trillo y reitero la tesis de que el despotismo (principio del “sistema de dominación”) es un estructurador social ineludible pero que puede atenuarse. En este sentido, no exento a los movimientos de “izquierda” de tendencias y prácticas despóticas. Evitando en lo posible el dogmatismo y el pleno escepticismo; tomo partido y me pronuncio por lo que tiene, no sólo métodos, sino consecuencias menos verticales.
5 LIBERTAD Y CLASES SOCIALES
Como quinta (y última) consideración… diré que pensaba eludir aquella frase de “La dictadura del Proletariado”, porque asumía que es un recurso literario para contraponer socialismo y comunismo respecto a los regímenes despóticos, democráticos o fascistas, que representan los intereses de minorías o élites. El proletariado son “los más”; y eso habría de ser democracia. Punto.
Pero, vine a pensar desde otro ángulo el significado de esa “dictadura del proletariado”: no desde la perspectiva de los intereses de una "mayoría", sino desde la perspectiva del hecho de que existan las "clases sociales".
Quisiera apuntar la necesidad de pensar las relaciones entre “libertad” y “clase sociales” (desigualdad). 1) "si hay 'libertad' se consolidarán clases sociales”; pero 2) "si hay clases sociales no hay 'libertad', la libertad es estructuralmente restringida".
Hay que pensar la libertad en sus distintas acepciones, y la relación entre la libertad, la consolidación de las "clases" y la restricción estructural (exclusión) que representan las clases.
Pero hasta aquí el punto. Y lo seguido es aparte...