Páginas

jueves, 13 de octubre de 2022

CONSTERNACIÓN

No sin fundamento, creemos que la consternación es un elemento o condición de una transformación o revolución cultural, social y política.

Y es cosa del manual de lucha, para líderes sociales y políticos, hacer por alentar la consternación o liberarla de su anestesia (porque se estiman motivos “objetivos” para que haya consternación) y aprovechar los momentos en que hay más combustible para su llama, aprovechar los sucesos o coyunturas que más pretexten.

*

Las personas que se ubican en liderazgos sociales y políticos suelen ser, en el conjunto, las personas más politizadas, poseedoras de un interés, determinación o voluntad constante. Esta determinación puede ser también una consternación, pero estable y poco dependiente de la ocasión.

Generalmente, esta “estabilización” de la consternación o voluntad política, está politización, se finca sí en una emoción, pero también en ideas, en una lectura de la realidad social, en un discurso, en una visión, un ojo crítico, una ideología que pretexta o contextualiza la emoción y los juicios de valor sobre la realidad social. 

De este modo, las personas líderes ven en el estado regular de las cosas, de la sociedad, una tensión a la que no pueden cerrar los ojos y ser indiferentes. 

*

Las personas líderes sociales y políticos, con intenciones reformistas o revolucionarias, desearían esa claridad, voluntad y constancia en una “masa consternada” movilizada o movilizable. Pero raramente hay. Suele haber una brecha entre ellos y las grandes mayorías.

Los líderes, que necesitan hablar a nombre de muchos o de la mayoría, suelen no ser atendidos por esos muchos o esa mayoría. O, si son atendidos por muchos o hasta por la mayoría, quizá obtienen una atención y asentimiento que poco se convierte en movilización, organización y militancia. 

Habrá gente “ciega” a la necesidad y posibilidad de transformación social y política. Pero aún entre la gente que “ve” que las cosas están mal y algo debe y puede hacerse, el llamado de los líderes reformistas o revolucionarios encuentra poca respuesta.

Entre estos que "ven" que las cosas están mal y algo debe hacerse, están... quien vive consternado pero no ve vía de cambio; quien desconfía de cualquier liderazgo; quien cree que tienen razón quienes denuncian que todo está mal pero que no por eso sabrán hacer mejor las cosas; quien piensa que las cosas deben cambiar pero temen que algo altere su rutina y entorno (quien no quiere perder nada, y sólo recibir un inmediato beneficio agregado -por lo que, en el fondo, prefiere que las cosas marchen igual); quien espera que otros lo hagan; quien adopta la postura de “hasta no ver no creer”; etc. Nosotros.

*

Pero escribo esta nota no para quejarme de “la masa” anestesiada, pesimista, temerosa, egoísta, comodina o presa del discurso hegemónico (que se considera realista) que somos. 

Escribo esta nota para señalar una práctica de los liderazgos sociales y políticos de izquierda que me parece algo desatinada o "no ajustada"; esa práctica de buscar aprovechar la consternación para abanderarla y encausarla en un proyecto político (más "radical") alejado de las intenciones, ideas o compromisos auténticos, regulares o estables de la mayoría que pretenden representar. 

Los líderes de organizaciones sociales, los más politizados del conjunto, quizá por tanto los que parecen más radicales, suelen militar y firman pronunciamientos que no representan el compromiso mayoritario de sus bases. Por lo que llegan a ser movimientos que lucen sin sustancia, que se alzan una y otra vez sin consecuencia; y, como espectáculo, alimentan el escepticismo y la suspicacia que va aislando al discurso radical que es legítimo y necesario.

*

Respeto mucho, sin embargo, a esas personas, necias arrogantes, líderes radicales, que una y otra vez montan la ola de consternación, como un despertar de las conciencias que las acompaña.

*

Creo que los líderes no deben desdecirse de su radicalidad para representar a “la masa consternada”. Pero tampoco resulta de gran provecho que asuman que (por ejemplo) “la masa” ya es anticapitalista y revolucionaria sólo porque está inconforme y consternada. Algo más elaborado (progresivo) supongo puede hacerse.

(PD Escribo desde la comodidad)



OTRA NOTA SOBRE CIVILIZACIÓN

15 de marzo 2024  Otra nota sobre "civilización" Lo que sea la civilización me presenta dos notas inmediatas: por una parte, la tr...