15 de marzo 2024
Otra nota sobre "civilización"
Lo que sea la civilización me presenta dos notas inmediatas: por una parte, la transformación técnica de la naturaleza; por otra parte, la concentración y muchedumbre humana. Esos dos aspectos saltan. Y otras cosas se pueden apuntar sobre esa base o lienzo.
Por ejemplo, que la concentración humana civilizada sobrepasa la agrupación por vínculos familiares. Es decir, que es una convivencia de extraños.
Luego podría uno decir que, frente a esa “convivencia entre extraños”, resalta la función de eso que llamamos hábitos, convenciones, instituciones, costumbres, moral, normas, etc. Todo eso que también, o primero, hay en agrupaciones más o menos “familiares”, pero que en agrupaciones “impersonales”, de muchedumbres de extraños, “civilizadas”, resalta como necesario engrudo de la piñata.
Dandole otra vuelta al aspecto de la “multitud”, podríamos conjeturar que, en el fenómeno de la “civilización”, opera algún principio ”pro-vida”. Quiero decir que algúna base de la multiplicación y concentración de gente opera la civilización.
Dando ahora una vuelta en torno al aspecto de la transformación técnica de la naturaleza, uno pude reconocer que "civilización" implica la "división del trabajo”. Y la división del trabajo, como nota sustancial de la civilización, nos propone pensar, por una parte, en el fenómeno general de la economía y, por otra parte, el carácter social de la educación y el conocimiento. Civilización es cierta diferenciación de los miembros y es algún sistema económico.
Parece que algo en la civilización quiere o necesita que la gente sea mucha y toda; y parece también que la civilización quiere o necesita hacer del mundo entero sea un fraccionamiento, rancho, materia prima, fábrica, anaquel (parece que opera un principio económico en el corazon que empuja a la civilización a apisonar y triturar y jardinar y mascotizar y mercantilizar toda la naturaleza). Sea porque sean tantas y todas las gentes, o porque estas se empujen hacia el dominio y usufructo de todo y de lo último; en la civilización se asoma alguna nota de “totalitarismo”, una voluntad totalitaria.
Y llega la hora de hablar del “poder”, porque la "civilización" se trata de alguna “sistematización” del poder.
Yo siempre le doy vuelta y trillo la noción de las “relaciones despóticas”, estas relaciones asimétricas en las que el bien o mal de Fulano estan en manos de Zutano, más de lo que el bien y mal de Zutano está en manos de Fulano. Y advierto o reconozco una y otra vez que este despotismo es un estructurador social… modulable, moderable, pero difícilmente prescindible (imprescindible, pues, pese a mi anarquismo).
Las relaciones despóticas se asemejan o se confunden con alguna simbiosis. Y son distinas de las “relaciones polémicas” (de abiertos enemigos).
A partir de ello, diría que la “Civilización” es un proyecto de transformar o ahogar toda relación polémica en un sistema de relaciones despóticas, aparentemente (o falsamente) simbióticas.
Otro día termino el comentario, comentario que tiene sentido no porque alguien pregunte, sino porque no acabo de precisarme mi bronca contra la arrogancia de la “civilización occidental”. Esa que dicen (con ñoñería más frecuente) que está amenazada, ahora los sectores que pueden decirse “conservadores” de una sociedad, ahora los actores geopolíticos hegemónicos...
...y es que uno sólo piensa si dice (y sí, hay que leer también; pero o no tengo suficiente tiempo o me motiva más "anotar", y mejor que nada).


