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miércoles, 29 de septiembre de 2021

CELAC, INDIVIDUO Y DEMOCRACIA.

 19 de septiembre de 2021


La reunión de la CELAC ha sido una cosa muy interesante. Son interesantes incluso los atolladeros históricos del debate.

*     *     *

Tratar con una representación política, en una reunión de pares, es asumir su validez o legitimidad.

Y en lo inmediato, se nos ocurre pensar que esa legitimidad es o debiera ser la de el voto universal de los habitantes del territorio, la de una probada democracia representativa, la de la libre asociación política y expresión, la del orden constitucional, y el respeto de los todavía recientes derechos humanos.

Hay mucho que considerar al respecto.

1

Primero, sin juzgar que es malo o bueno, hay que decir que esta concepción supone la imposición de un proyecto civilizatorio. 

Luego diría que, aunque hemos hablado de “civilización” por decenas de siglos, este parámetro liberal de civilización, aún reciente, se nos ocurre hoy como “lo único” civilizado. 

Conviene, al menos, ser conscientes de que (con la mera opinión) estamos empujando un proyecto civilizatorio como quién empuja la fe de un dios verdadero. Eso es mucho como para no hacerlo con algún grado de análisis, autocrítica y tiento.

Hay problemas.

2

Se me ocurre que un problema de fondo es la noción o concepto de “individuo”. 

Diría que los “individuos” no nacen, sino que es una posibilidad y construcción ideológica (y colectiva) de los “sujetos”, y que aun dentro de esta concepción hay variaciones. 

Por ejemplo, los “sujetos masificados” podemos jurar ser “individuos”, por lo que no entiendo bien cual es el criterio y valor del “ser individuo”. Es problemático, no es tan simple.

También… si le preguntamos a un “fanático” religioso si percibe “impropiedad” o “renuncia a su individualidad” en su fe radical, seguramente nos dirá que no, y que en esa voluntad, que en esa fe, experimenta la más íntima expresión y confirmación de su ser. Convénzanle de que está “fuera de sí”, alienado. ¿La fe no se experimenta como una opción "individual"? ¿Qué significa el individuo? 

3

Alienación, trascendencia. No puede modificarse la noción del individuo sin modificarse los modos de hallarnos en comunidad y de figurarnos alguna “trascendencia”. Pero no entro al tema de la trascendencia: estoy chupando tranquilo.

4

Supongo que el criterio o sentido de “individuo”, como “cosa no divisible”, es más bien “cosa cuya esencia no es ser parte de otra”, es decir, cosa que no es medio o instrumento o función de otra cosa, cosa que es un “fin en sí mismo”, y que vale por sí mismo.

Pero, si no es el solipsismo, tenemos que hablarlo.

5

¿Qué concepción de individuo o ciudadano o persona supone la democracia, o… debe importar eso? 

A veces pareciera que en democracia no se vale, por ser “antidemocrático”, suponer o proponer “una forma” de persona. Y, a veces, pareciera que la democracia requiere una forma de persona.

A veces parece que debe importar a la democracia la forma de ser de las personas, a veces parece que el asunto de la “forma de ser” debe ser un tema ajeno a la lucha democrática.

A veces pensamos que, si no hay forma propuesta, el individuo encontrará su auténtica y mejor forma y la democracia su mejor expresión. Y, a veces, parece que ese “dejar en libertad” es, además de imposible, un autoengaño o una facciosa tomada de pelo.

Hay una lucha por decidir ello. Los movimientos políticos de “derecha” y de “izquierda” se acusan.

6

Cuando lo requiere, la derecha dice como debe ser la persona; y cuando necesita, lo juzga adoctrinante, autoritario y antidemocrático.

La derecha lleva una ventaja en este debate: los hijos de esclavos nunca nacieron libertarios o revolucionarios, los hijos de esclavos tienden a pensar y comportarse como esclavos. El despotismos es un estructurador social que, como un ADN, es capaz de reproducir y conservar la forma social. El despotismos es imperceptible y se funde a la naturaleza (moral) del mundo. 

Todos los movimientos de “izquierda” (incluida la revolución liberal -”burguesa”- que dio firme base al capitalismo) han requerido hablar por los que se mantienen callados, o pelear por los que no lo hacen: han sido movimientos minoritarios. Y, por muchos periodos, sin apoyo social.

Una de las necesidades de los movimientos de izquierdas ha sido la de modificar (“liberar”) las conciencias, como medio y fin de sus transformaciones.

En este carácter minoritario y vocación doctrinaria, la “izquierda” siempre será susceptible de ser denunciada como populista (cuando se extiende), o como antidemocrática y autoritaria (cuando empuja en medio de la indiferencia).

Hay problemas.

Créditos de la imagen a quien correspondan.


INDEPENDENCIA SIN JUSTICIA, NOTAS POR LOS 500/200

16 de septiembre de 2021

Otra nota (cuarta) por los 500/200

La independencia política representó poco más que la autonomía de la oligarquía novohispana frente a la administración imperial. La revolución más radical no fue la triunfante. 

De las nuevas ideas, se tomaron con reticencias aquellas que legitimaron la nueva forma política, una nueva distribución del poder que permitiera un amplio pacto entre las oligarquías regionales, otros poderes fácticos  y sectores intermedios. 

DE LA INDEPENDENCIA NOS RESULTA "APENAS" UNA REPÚBLICA, ahora centralizada, ahora federada. 

La imagen de una república emergente nos induce a equívocos: 

1) la imagen republicana nos induce imaginar que de pronto todos fueron iguales y podían ser electos o ser representados en sus intereses; 

2) la imagen de la emancipación del imperio nos induce a pensar que cesó la exclusión y explotación de los locales. 

Ni lo primero ni lo segundo. 

La independencia, como meta de la guerra o revolución de 1810, fue un medio para múltiples fines y voluntades, incluso enfrentadas. 

Y la justicia social (noción en formación histórica) no acompaño a la independencia política. No fue la "patria" para todos.

*

Me habría gustado ver un zapatismo (concepción agraria de justicia social) inserto 100 años atrás en aquella guerra de la Nueva España por su independencia. Sin embargo, cuando el zapatismo fue factible, el mundo ya era industrial.




UNIDAD MEXICANA Y PRINCIPIO NARRATIVO, NOTAS POR LOS 500/200

 14 de septiembre de 2021


Otras notas (recicladas) por los 500/200 

1. Unidad mexicana.

México, su concepto o unidad, es un desarrollo del proyecto económico, administrativo y político de la Nueva España.

Lo que perdieron los defensores de Tenochtitlan y lo que instauró el capitán Cortes sobre la ruina fueron por siempre cosas distintas.

El proyecto novohispano condujo a decenas de sociedades, no sólo a reconocerse bajo una autoridad y unidad política, sino a asimilarse en la unidad cultural cristiana, a articularse en una nueva economía, y a fundirse en una nueva configuración social

El proyecto económico, administrativo y político novohispano inventó las fronteras y el territorio mexicano.

2 Alma de México.

La cosa México, pues, tiene origen en ese proyecto económico, administrativo y político que fue la Nueva España... tiene su origen en una empresa de despojo, extracción y explotación económicas, de hegemonía e intolerancia cultural, de dominación y segregación étnica. Ese es un rasgo profundo del “alma” de México que conviene nunca ser obviado.

3 Morbo por la conquista.

Asumimos que en todo pueblo, cultura o civilización hay formas de violencia visibles e invisibles (o estructurales). La violencia y el abuso no nacen y vienen de Europa. 

Pero, sin discutir cuál cultura fue más violenta según sus distintas maneras; la violencia mesoamericana no parece ya alcanzarnos. Hubo violencia mesoamericana, sin duda; pero fue relegada y desdibujada por la forma novohispana. Esta, en cambio, mucho explica y es continua con la violencia estructural mexicana del XIX, del XX y aún del XXI. 

Es válido (considero) que al pensar nuestras formas de violencia nos remontemos a la instalación novohispana como "principio narrativo" y explicativo; y no a las guerras y sometimientos entre los grupos mesoamericanos. 

Importa pensar la violencia estructural novohispana, no por puro morbo, sino porque es el extremo sur de la aguja que da norte a "otra" lectura y voluntad histórica.

*

Hasta aquí el punto, y lo seguido es aparte.



ANCESTROS, NOTAS POR LOS 500/200



 10 de septiembre de 2021

Otras notas sueltas por los 500/200

I

De cuantos grupos humanos cayeron dentro del crisol de lo mexicano, fundiéndose parcialmente o perdiéndose; los mexicas y nahuas fueron sólo parte. Además de los grupos que permanecen; u otros que se disolvieron quedando alguna memoria; habrá grupos de los que ni referencia queda.

La inmensa mayoría, considérense mestizos o no, desconocemos cuales y cuántas lenguas e identidades se abrirían si el tiempo reversara y el tronco retoñara las ramas caídas. 

II

Debo decir que, en mi opinión (problemática), tener noción de los ancestros importa y no importa, sirve y no sirve, vale y no. Hay a quienes de algo vale tener noción, algo le dice o significa; y hay a quienes les es irrelevante. Frente a cada alternativa o postura se pueden alegar cosas favorables y adversas. Personalmente, no encuentro un criterio firme para juzgar si una u otra alternativa puede ser necesaria o mejor, o si es irrelevante.

El tema debe pensarse de manera no precipitada (o dogmática, pues hay que reconocer que el "desarraigo" es públicamente mal visto). Convendría hacer algún análisis de modos y funciones del arraigo...

III

La noción o idea que de los “ancestros” tengamos, es muy convencional y pide poco o ningún rigor. 

Me supongo que la manera “natural” o “lógica” de figurarnos a los ancestros es figurándonos un grupo o sociedad ancestral simple. Es decir, hay una “tendencia” o necesidad de figurar a los ancestros como “unidad” y no multiplicidad. 

No me imagino a una tribu nómada construyéndose una noción de ancestros llena de alteridades. 

Creo que LA NOCIÓN DE ANCESTROS CONLLEVA LA IDEA DE SER LOS MISMOS, Y QUE ESO MISMOS HAN DE SER UNA UNIDAD, NO UNA MÚLTIPLICIDAD. PENSAR Y SENTIR QUE LOS ANCESTROS SON “OTROS” Y MÚLTIPLES PARECE "ARTIFICIAL" Y TENSO, aunque eso sea verdadero.

Y, sin embargo, es la tensión que, en la construcción de nuestro arraigo (como gran grupo o comunidad), conviene resolver. 

*

Hasta aquí dejo el punto, y lo seguido será aparte.

Créditos de la imagen a quien correspondan.



domingo, 5 de septiembre de 2021

IUSNATURALISMO Y EMPATÍA

 5 de septiembre de 2021


I.- Por una parte

No me considero iusnaturalista. No creo en una naturaleza o divinidad que inocule dignidades y derechos en las personas.

Comprendo que el discurso iusnaturalista facilita el establecimiento del derecho como dogma y costumbre. Y con esto asegura estabilidad y fuerza pública. 

El asunto me recuerda el tratamiento que en la educación básica se hace de tantos temas que son problemas con temibles encrucijadas, y frente a los cuales se opta por ofrecer un tratamiento simplificado y desdentado, que promueva las actitudes favorables al orden, y que establezcan una convención pública, a modo de racionalidad, que opere como criterio de censura. Hay puertas que preferimos mantener bloqueadas. 

Como “viejo agrio” que soy, me intolero a veces con el optimismo iuspositivista: "No hay límite sino el de la voluntad y la fuerza. Todo orden es cálculo y equilibrios de poder. Las personas no somos libres o iguales por naturaleza; por naturaleza no tenemos derechos ni hay justicia. No hay dignidad sustantiva o inherente de las personas”; etc. Pues tengo la impresión de que la convicción iusnaturalista inhibe el pensar a fondo muchos problemas éticos, sociales, políticos y económicos, además de que cierra los ojos a la radical toma de alternativas, a la responsabilidad de tomar auténticamente partido. Tengo la impresión de que el iusnaturalismo puede trabajar de igual manera para la consolidar los avances “emancipatorios” que para contenerlos y postergarlos.

II.- Por otra parte

Y no obstante… si no concibo una dignidad y derechos inherentes, sí concibo un "pathos" que siempre nos precede (y es en ese sentido “sustantivo”) y que es la base de toda posible empatía. Creo en un “pathos” que expresa y valora, que es comunicativo y potencialmente persuasivo. 

Mi creencia en ese "pathos precedente, comunicativo y persuasivo" es lo más cercano que tengo a la creencia de una "naturaleza" inherente que sea base jurídica. Eso de la “dignidad” no lo entiendo; pero el “pathos”, como principio comunicativo, empático y persuasivo, creo que sí.

Su expresividad y su persuasividad, no obstante, no dictan lo que es “derecho”. Eso se ha resuelto culturalmente, y hemos de discutirlo y decidirlo nosotros en la pretensión de “interpretar” correctamente el oráculo.

Me importa decir que reconozco a la empatía como base o fuente de “derecho”, pero como fuente parcial y alternativa a otras, como la fuerza o la costumbre. Cada una tiene su modo de “primacía”, y permanecen vigentes, no se cierran como alternativas.

La empatía es una radical alternativa, una opción que nunca se toma de una vez por todas. La alternativa nunca es clausurada por completo. 

...eso voy pensando.

Muertos tras la batalla de Zacatecas.


sábado, 4 de septiembre de 2021

ARTÍCULO 2°

3 de septiembre de 2021


Retomo la vieja publicación para colocar el que, en mi ejercicio de imaginación, sería mi artículo segundo:

Artículo 2° 

Todo ser humano MERECE, de nacimiento, no ser excluido social y económicamente, ni ser determinado para el servicio y preservación de una estructura social despótica abusiva.

Toda persona merece, de nacimiento, ser incluida social y económicamente no para el servicio y preservación de una estructura social despótica abusiva.


25 de mayo de 2019

Todos deberíamos, alguna vez, jugar el juego de escribir una Constitución. El primer artículo de la mía, antes que falsear la condición humana afirmando cosas como que las personas NACEN libres y con derechos, diría:

Artículo 1°

La ley QUIERE SER la inteligente consecuencia de la empatía.


Comentario y respuesta:

-Me pregunto, si una versión moderada del anarquismo aceptaría una constitución, parece un contrasentido, jeje

- buena observación... ese Artículo 2° es una declaratoria de Anarquismo Constitucional. jajaja.... Al menos en esa pretendida versión "suave", en que comprendo al Anarquismo como un "anti-despotismo", y al despotismo como cierto estructurador social inevitable, pero que puede ser advertido, debilitado o minimizado.

jueves, 2 de septiembre de 2021

AFGANISTÁN

 

28 de agosto de 2021

1

Lo que se me ocurre decir a propósito de las noticias de Afganistán, es que el individuo, la libertad o la democracia no son valores tan evidentes, axiomáticos o universales como los suponemos. 

2

Generalmente pensamos que las preguntas tiene una respuesta correcta. Pero si la naturaleza o condición humana fuese una pregunta, habría que dudar de que la respuesta cultural a la condición humana sea una, la que nos figuramos ser la nuestra. 

Ahora, no pensemos la condición humana como pregunta, sino como caída. Si la existencia o condición humana es una caída, hay múltiples modos de caer, de dilatarse, de agarrarse de algo, formas de hacer sentido, de sustentarse, de distraerse de la caída, estilos de caer. 

Con culpa, narcisismo, solidaridad, avidez de novedades, hedonismo, crueldad, caridad, risa loca, identidad, orgullo, fanatismo, liviandad, abnegación, fe, vanidad, esperanza, etc.; de un modo u otro nos entretenemos o agarramos.

Es difícil esperar que alguien se suelte y renuncie a su forma.

3

El juicio de la “comunidad internacional” es un elemento de la gobernabilidad de casi todos los países. Todas las facciones inconformes, minoritarias o mayoritarias, buscan la condena internacional hacia sus rivales, o el bloqueo económico, o el aprovisionamiento de armas, o la intervención armada.

Lo conveniente es que los balances lleguen a ser una sustancia (interna) de las sociedades, y no un accidente dependiente del exterior.

4

Suelo ser partidario de que las sociedades resuelvan con su sangre, sus “mártires”, su memoria, palabra, discusión y narrativas sus propios procesos políticos, sociales y culturales. 

Sin embargo, si no somos indolentes o indiferentes... ¿Cuál es el criterio y límite?

Si un pueblo practicara el sacrificio humano ritual, hoy como antes ¿”seguimos” autorizándonos para sentenciar una civilización y cultura? Si por “usos y costumbres”, sea en México o en Afganistán, se comete lo que juzgamos injusto, ¿nuestra sociedad tiene derecho u obligación de condenar o intervenir?

¿Somos el patrón de lo tolerable y lo intolerable? ¿Nosotros sí y otros no? ¿Cuál es el criterio?

Y, sin embargo, no podemos no juzgar y expresar nuestra posición.

5

Yo desearía que en el mundo árabe, no por obra del pop mundial,  el discurso público y las bases de la legitimidad del poder público se alejaran del orden teológico.

¿Por qué? no estoy seguro. Quizá, por principio, por miedo. Pero la fe de los monoteístas no es mi único miedo.



OTRA NOTA SOBRE CIVILIZACIÓN

15 de marzo 2024  Otra nota sobre "civilización" Lo que sea la civilización me presenta dos notas inmediatas: por una parte, la tr...