13 julio 2020
Hay dos nociones vinculadas al “clientelismo”. Una es el "condicionamiento" y otra es la "prerrogativa (injusta)".
No toda prerrogativa puede acusar clientelismo. Y tampoco todo condicionamiento. Espero explicarme.
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En su versión primitiva (esencial) el Estado es un golpeador que vende protección a sus sometidos. El Estado se legitima y moraliza con la promesa de golpearte y robarte menos que otros, de ordenar y moderar la violencia. “Si yo no estoy (dice el Estado) te irá mucho peor”. En este sentido fundamental, todos y siempre somos clientes del Estado.
Supongamos ahora que ese Estado primitivo anda el tiempo y le brotan (no describiremos cómo) esas cosas de los “derechos” de los gobernados, de los “derechos” de l@s ciudadan@s, de los “derechos” humanos… El Estado sigue vendiendo protección, es decir, la garantía de nuestros derechos. Aunque estos ya los comprendemos “propios” y no una merced.
Siempre que votemos por una administración que promete garantizar nuestros derechos, ¿seremos clientelares? En cierto modo sí, y otro modo no.
Acusamos clientelismo o 1) por el condicionamiento de una prerrogativa que no debe constituirse en derecho, o 2) por el condicionamiento de una prerrogativa que debería constituirse en derecho, o 3) para sostener una prerrogativa injusta que vino a constituirse en derecho indebidamente. Eso creo.
En todo caso, la discusión debe centrarse (primero) sobre si una prerrogativa es justa y merece ser derecho. Y luego ver si ese derecho se está condicionando a la permanencia de un liderazgo.
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Pensemos ahora en la posibilidad de las modificaciones constitucionales...
...Pensemos en que los derechos son convenciones que se alcanzan y robustecen o se adelgazan y pierden.
Habría que pensar que... los retrocesos en los derechos laborales de las últimas décadas se debieron a que descubrimos un día que las grandes “conquistas laborales” eran prerrogativas injustas o inadecuadas que vulneraban nuestro “derecho a un mejor futuro”, un futuro moderno. ¿Fue así como se dijo, o no?
Si hubiésemos votado por algún partido que hubiera conservado esas prerrogativas injustas dentro de los “derechos” constituidos, habríamos sido clientelares.
De igual modo a futuro: todo voto por la conservación o adhesión de derechos será clientelar. ¿Es así?
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Obviamente, quiero decir que el debate debe centrarse en la distinción entre “prerrogativa injusta” y “derecho”. Por lo demás, toda prerrogativa que no se constituya en ley es clientelar.
...¿o no? Esto dejaría a todo programa temporal, emergente, transitorio, "estratégico"... en el saco...
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Por último apuntaré... que a los que se precian de "no esperar del Estado nada y valerse por si mismos", toda responsabilidad social del Estado les parecerá, no un derecho, sino una prerrogativa injusta y clientelar.
Pero este es otro debate.
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