29 junio 2020
El reto de un socialismo (al menos uno principal) es suplantar el afán de lucro como estructurador y motor “eficiente” del sistema. Dentro de los ensayos socialistas, el afán de lucro, como oportunismo personal, suele derivar en la corrupción del sistema.
El socialismo requiere ciertas aptitudes éticas que no sé si son más difíciles o si sólo lo parecen por la inmersión en el mundo y cultura en que estamos: aptitudes para reconocer, sin ascos, el interés personal en el social y condenar el despotismo, sobre todo el propio. Y en eso está su desventaja “operacional”, una incompatibilidad cultural.
En cambio, el liberalismo-individualismo-capitalismo nos promete que, siendo los ventajosos-oportunistas-déspotas que fácilmente somos, hacemos bien y conviene a todos… Es una genialidad, un acomodo que parece armado por la divina providencia.
… yo quería que el texto tuviese otra dirección, yo sólo quería decir por qué personalmente pienso que el socialismo es una consideración válida, y cuáles son los límites dentro de los cuales se podría transitar en su dirección ...pero encuentro la necesidad de considerar el asunto de la “incompatibilidad cultural”.
En grandes rasgos, el problema es el siguiente:
Por una parte... cultura no es naturaleza. Consideramos a la naturaleza como lo que no pude ser de otro modo. A la cultura, en cambio, la consideramos susceptible de algún albedrío, y como algo que puede ser de un modo u otro. Como la cultura es cambiante y variada y en algún grado susceptible de albedrío, consideramos que cierta “incompatibilidad cultural” puede resolverse.
Por otra parte... la cultura es un continuo con la naturaleza, un continuo sin ruptura: todo fenómeno en que se dispara la variedad cultural tiene un soporte natural (la alimentación, la familia y sociedad, el lenguaje, etc. ). La cultura, por tanto, tiene algunos impulsos, orientaciones y límites naturales, más o menos expresos o velados. No toda opción o solución cultural sería adecuada.
Las preguntas son, claro, 1) ¿la “incompatibilidad cultural” del socialismo se soporta en la “naturaleza humana”?, es decir, ¿el socialismo le está pidiendo peras a los olmos?. Y 2) ¿es el capitalismo el modelo civilizatorio que, respetando la “naturaleza humana”, mejor minimiza los daños o conflictos?
Estas preguntas no son imparciales. Ya suponen las afirmaciones 1) el socialismo es incompatible con la naturaleza humana y 2) el capitalismo es el modelo que respeta la naturaleza humana minimizando los daños y conflictos.
Yo confieso que quiero responder que “no”: que el socialismo no es incompatible con la naturaleza humana y que el capitalismo no es el modelo que mejor minimiza los daños y conflictos. Sin llegar a decir que el socialismo es fácil e impoluto.
Pero el argumento, al momento, se los debo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario