20 octubre 2018
Rompo el silencio (el mío) luego del horror de advertir la penosa constante de comentarios xenófobos y patrioteros que acompañan, en redes sociales, las noticias sobre la entrada de la caravana migrante al territorio mexicano. Desconsuela; pues, siendo el caso, no merecemos ni podremos mejor suerte que la actual como grupo humano.
El avance de la caravana, en el peor escenario político posible, es símbolo de un largo conflicto que se adentra en su momento álgido. Los nacionalismos van desplazando a las izquierdas socialistas, de carácter internacionalista, como contrapeso de las derechas neoliberales. El libre tránsito de los capitales a obligado la demanda de la libertad de transito de las poblaciones. (...)
No hay comentarios:
Publicar un comentario