22 agosto 2020
Exigibilidad de derechos.
Supongo que no es fácil ver que, llevados por el orgullo de “valerse de sí mismo”, debilitamos o anulamos la exigibilidad de un importante conjunto de derechos convenidos y constituidos, se justifica su no-efectividad (sin derogación).
Consideren lo siguiente: los derechos económicos son la condición o llave del cumplimiento de una sarta de importantes derechos. Sin el cumplimiento de los derechos económicos, es inviable tener una casa, una familia, atención médica, esparcimiento, educación, etc.
Un anti-socialista tenderá a pensar que... nadie en particular (ni la sociedad en su conjunto o el Estado) obstruye tus derechos: nadie te impide que tengas trabajo, que compres casa, que tengas atención médica, unas vacacioncitas… Nadie lo impide. Pero tienes que buscarle y ganártelo.
Aquí, el derecho se cumple con que “nadie te lo impide”. Pero cada quién se lo ha de ganar. Es pesado el argumento ¿no?
No hay comentarios:
Publicar un comentario